
¡Qué empieza la guerra!, ese fue uno de los comentarios que escuche en mi antiguo colegio cuando me asomé a la calle a ver que había pasado.
Sobre las nueve y poco del día de hoy, se escucharón dos explosiones y nadie sabía lo que era.
Todos los vecinos habían salido a la calle, las clases se paralizaron, y en una de las ventanas de mi antiguo colegio, que daban en frente a mi casa, se escuchaba, -desde una clase de 3º de primaria si mal no recuerdo- ¡Qué empieza la guerra!
Luego, según leo en El Pais y en El Mundo, las explosiones vinieron causadas por dos Eurofighter del Ejército, que sobrepasaron la barrera del sonido a 2.000 pies por encima de lo permitido.
Vamos, un espectáculo…








