Los filtros en la fotografía siempre se han usado para conseguir efectos tales como acentuar colores, producir estrellas en las luces o simplemente actuar como protector de la lente.
Es verdad que con la fotografía digital han perdido muchísimo protagonismo, ya que prácticamente se pueden hacer todos los efectos con los programas de edición digital.
Pero hay un filtro que aún sigue siendo tan útil como irreemplazable, y ese es el filtro polarizador.
Su función, obviamente, es la de polarizar la luz que entra en el objetivo, y esto básicamente sirve para:
- la eliminación de reflejos sobre superficies no metálicas como agua y cristal, especialmente con ángulos entre 30º y 40º.
- el realce del colorido de las plantas al filtrar los reflejos azulados del cielo.
- la eliminación de luz del cielo sin nubes, tornando el azul del cielo a un tono más oscuro, con lo que las nubes blancas se realzan frente al azul del cielo. Este efecto varía en intensidad en función del ángulo respecto al sol.
Estas tres funciones las podemos ver claramente en las dos fotos siguientes que tomé el domingo pasado. En la primera el filtro estaba colocado de manera que tenía el efecto minimizado, y en la segunda, maximizado (el filtro polarizador consta de dos partes: la que se enrosca en el objetivo, y la que giras para polarizar en el ángulo que se desea).

Foto tomada con el filtro polarizador “apagado”

La misma foto con el polarizador girado de manera que actúe.
Como se puede observar, el cielo se oscurece un poco (sobre todo por la izquierda), el musgo de las rocas gana color, y el efecto más llamativo, el reflejo del agua disminuye considerablemente dependiendo del ángulo con el que entra en la cámara (en donde más se nota es en la parte inferior de la foto).
Por supuesto, quizás en otras fotos cada uno de los efectos por separado se notaría más, pero ya que en esta se ven los tres… pues he aprovechado
Lo que si una pequeña cosa a tener en cuenta, y que se puede ver claramente en esta foto, es que el uso de un polarizador con un gran angular, como el Sigma 10-20 usado en esta foto, produce un efecto de degradado en el tono del cielo debido a la incidencia de los rayos de luz con un ángulo distinto desde cada parte vista en la foto.
En mi opinión, este es uno de los filtros imprescindibles para la fotografía. Eso sí, si vas a comprarte uno, fíjate que sea circular, ya que los lineares (antiguos), interfieren con el Autofocus de la cámara…

febrero 25th, 2009 at 21:52
[...] estaban en vitrinas de cristal, que, además estaban “poco” limpias. Bueno, la teoría, como bien explica danikaze en su blog, dice que el polarizador debería haberme ayudado a quitar los reflejos de en [...]