Vivimos en un mundo lleno de ocupaciones y estrés, que generalmente no nos deja tiempo más que para hacer nuestras obligaciones y si acaso después relajarnos si es que podemos, queriendo no hacer nada.
Y es una pena que no tengamos el tiempo suficiente para otras cosas, como darnos cuenta de los pequeños detalles de la vida, que al fin y al cabo es donde se esconde la felicidad de nuestra existencia… o al menos, es lo que yo pienso
(obviando los grandes eventos que sí, te causan felicidad, pero solo ocurren cada varios meses).

Sí, personalmente creo que es debido a la falta de tiempo, porque generalmente no tenemos tiempo para pararnos a pensar en los detalles de nuestra vida cotidiana, como hundir la mano en un saco de legumbres, partir el caramelo quemado de la crema catalana con la cucharilla o hacer rebotar las piedras en el agua.
Estoy convencido de que es por falta de tiempo, porque curiosamente, hace ya casi dos años es cuando empecé este mi nuevo blog, y lo hice con el propósito principal de apuntar las cosas que me gustaban o poner en orden mis ideas y pensamientos. Y curiosamente vuelvo a pensar sobre ello (si bien catalizado por alguna película ^^) en verano, justo después de una época de estrés, cuando me quedo libre de nuevo y tengo algo de tiempo para pensar.
También es verdad que no todo el mundo está capacitado para ver los pequeños detalles, porque es algo que hay que madurar y aprender con el paso del tiempo. Es algo sobre lo que yo empecé a pensar hace dos años, y poco a poco he ido consiguiendo, aunque solo en las épocas en las que estoy más tranquilo, en épocas en las que no me importa que se me vaya la tarde sentado en un banco de la ciudad viendo pasar la gente y sus miradas.
Aún así, hay gente que conozco (poca, muy poca, todo hay que decirlo), que veo en su mirada, en sus palabras, en sus creaciones, que está preparada para disfrutar de ello, y espero que estén haciéndolo, porque tenemos poco tiempo, pero menos tiempo tendremos cuando éste se vaya.
Yo por mi parte, espero poder disfrutar si alguna vez veo a un tendero que tenga una manera delicada de coger las endivias como si fueran objetos preciosos que hay que manipular respeto



Recent Comments